Reflexiones y emociones de una lectora de género al hilo de Infiltradas

Infiltradas: portada

Tras leer Infiltradas, tenía claro que había que dedicarle una entrada en Origen Cuántico a esta antología de ensayos sobre la literatura de género desde la perspectiva de género. OC siempre ha sido un blog feminista y comprometido con las autoras; lo era cuando Arkaitz era el único que escribía y lo sigue siendo ahora que somos más los que aportamos contenidos. Que nadie lo dude.

Lo más fácil hubiera sido escribir una reseña, comentando cada ensayo y resaltando puntos fuertes y débiles. Pero no era eso lo que me pedía el cuerpo. Creo que Infiltradas se ha hecho con intención divulgativa, sí, pero también para fomentar la reflexión y el debate. Los temas que se tratan en la antología afectan, sobre todo, a las escritoras de género. Pero también nos afectan a todas las mujeres, en general, y a todos los lectores y aficionados al fantástico. Así que como mujer lectora me siento involucrada y quiero aportar mi granito de arena.

Las editoras desean que esta antología inicie un diálogo necesario en el que las mujeres se sientan libres para dar su punto de vista, en el que se tenga en cuenta sus opiniones y con el que se impulse la reflexión sobre temas que, hasta ahora, poco o nada se habían tratado y que las incumben. Esperamos que la periferia deje de ser un ámbito marginado y forme parte de la conversación, y que otras obras ahonden en la perspectiva de género.

Introducción de Cristina Jurado

Lo primero que me gustaría destacar es que Infiltradas es un proyecto muy ambicioso. En diecinueve ensayos toca prácticamente todos los temas relacionados con la perspectiva de género: desde la explicación divulgativa de Lola Robles sobre qué son la perspectiva de género y la crítica literaria feminista a las aplicaciones directas de estos conceptos que hacen Andrea Vega, Carmen Romero o Loli Molina con la obra de diversas autoras, españolas y latinoamericanas; desde el papel de las escritoras en géneros tan actuales como el steampunk (Josué Ramos), el afrofuturismo (Carla Bataller), la ficción climática (Giny Valris), literatura para y sobre videojuegos (Eleazar Herrera) o el cómic (Elisa McCausland) hasta la reflexión sobre las circunstancias y la obra de las precursoras: Margaret Cavendish (aparece en dos ensayos, el de María Alea y Logan R. Kyle, por un lado y en el de Layla Martínez, por otro), Mary Shelley (Layla Martínez), Anne Radcliffe (Alicia Pérez Gil), y un largo etc.

Con esto quiero decir que en Infiltradas hay mucha tela que cortar y, evidentemente, ni pretendo ni estoy cualificada para aportar opiniones sobre cada uno de los ensayos, ni siquiera sobre cada uno de los temas tratados en la antología. Pero sí ha habido artículos que me han mostrado cosas en las que nunca había pensado, otros que arrojan algo de luz sobre temas en los que sí había pensado, algunos que me han llegado muy hondo y otros que me han hecho reflexionar más.

Las autoras de Infiltradas

Las autoras y las editoriales independientes

En la primera categoría estaría el artículo de Eleanor Arnasson, traducido por Arrate Hidalgo, donde cuenta su experiencia en el mercado editorial norteamericano. Aunque no tiene que ver directamente con la perspectiva de género, que ella sí toca en el texto, me sorprendió muchísimo su descripción de la estrategia de marketing de las editoriales de Nueva York (entiendo que grandes editoriales):

La mayoría de los negocios anuncian el lanzamiento de nuevos productos a bombo y platillo. Las editoriales lo que hacen es arrojar más o menos libros nuevos por la borda y esperar a ver qué pasa. Si el libro se hunde, ese autor está acabado. Si flota, puede que le compren otra novela o una trilogía. Puede que, de hecho, sea más práctico así. Tal vez sea cierto que cueste menos publicar muchos autores y ver quiénes dan resultado sin ayuda, en lugar de hacer estudios de mercado y promoción en condiciones. Pero para los autores es el infierno.

Eleanor Arnason. La ciencia ficción y yo: las escritoras y el estado actual del mercado editorial

A continuación, la autora explica que terminó publicando con editoriales independientes, de las que nunca había oído nada malo. Y esto es lo que me hizo pensar: la mayor parte de los libros de autoras de género que he leído en los dos últimos años han sido publicados por editoriales independientes. A veces se oyen voces quejándose de la excesiva proliferación de pequeñas editoriales y del bombardeo constante de novedades. Seguramente yo también me he quejado alguna vez: «no me da la vida para leer todo lo que se publica hoy en día». Pero también es cierto que sin esas editoriales, no habría podido leer tantas autoras de ciencia ficción, terror y fantasía en castellano. Ahí lo dejo, no creo que sea necesario añadir nada más.

Los datos: la cruda realidad

En la segunda categoría de artículos, los que aportan información nueva sobre temas en los que había pensado, está el de Elena Lozano. Era uno de los artículos que esperaba con más ganas, porque sabía que aportaría al tema de la invisibilidad de las autoras la objetividad de los datos. A pesar de la era digital, no resulta fácil recopilar información fidedigna sobre publicaciones de autores varones frente a autoras. Las estadísticas oficiales de publicación de libros no se desglosan según el género del autor o autora. Las estadísticas de empleo cultural, que sí se desglosan, mezclan demasiadas ocupaciones como para que resulten útiles en este contexto. Así que este artículo, solo por la labor previa de recogida y tratamiento de los datos, tiene un valor añadido considerable.

El dato-resumen, que es el primero que se ofrece, parece bastante esperanzador: aunque la media de obras premiadas escritas por autoras en toda la historia de los Premios Hugo es tan solo del 18%, un análisis longitudinal evidencia una evolución claramente positiva para las escritoras, cuyas obras premiadas representan en los últimos ocho años alrededor del 40% del total. Aún no es una cifra paritaria, pero parece que soplan vientos de cambio.

Sobre esta cuestión, me llama poderosamente la atención el efecto rebote de las campañas reaccionarias que sufrieron los Premios Hugo en el año 2015, tal como nos cuenta la autora. Ante los ataques machistas, homófobos y racistas de los Rabid Puppies, parece ser que el fandom (o al menos el colectivo de votantes) reaccionó positivamente, y desde entonces «la diversidad ha sido la norma en estos premios». Esto me refuerza en mi postura: esta lucha contra la discriminación de cualquier tipo no es solo cosa de los colectivos discriminados, sino que nos incumbe a todos.

Otra cuestión interesante es en qué medida esas obras premiadas llegan traducidas al mercado español. El dato global es que, del total de obras premiadas de autor varón se han traducido el 67%, mientras que de autora solo el 50%. No son cifras tan alejadas entre sí. Pero dado que hay muchas más obras premiadas de autores que de autoras, esto significa que se han traducido muy pocas obras de escritoras. También aparece ese dato en el artículo: de un total de aproximadamente 90 obras premiadas y traducidas, solo 16 fueron escritas por mujeres.

Mi deformación profesional me lleva a preguntarme por algunos resultados que no he visto en el ensayo, y que sería interesante (y fácil) tener. Por ejemplo, en uno de los gráficos parece intuirse que la proporción de obras traducidas está disminuyendo con el tiempo, ya que la proporción de traducciones de autor varón sobre el total de premiados disminuye bastante, mientras que la de autoras aumenta solo ligeramente. Para comprobar si esto es así, bastaría con calcular el total de obras premiadas traducidas al castellano en cada periodo, sin distinguir por género del autor. A continuación, de confirmarse esta tendencia decreciente en el total de traducciones, se podría ver, para cada periodo, cómo las obras traducidas se reparten entre los dos géneros. Mi intuición me dice que observaríamos una evolución favorable para las autoras (aunque seguramente aún lejos de la paridad). Y esa misma intuición (o quizás sea solo un deseo personal) me dice que la proliferación de editoriales independientes tiene algo que ver.

Imagen de la campaña de Infiltradas en Kickstarter

Miradas que conmueven

El tercer grupo de artículos son los que me han llegado hondo, removiendo cosas por dentro. Tienen la cualidad de aportar información y reflexión, como se debe exigir a un buen ensayo, pero al mismo tiempo tienen un «nosequé» que les aporta un valor adicional. Son artículos que me han emocionado.

Quiero destacar el artículo de Andrea Vega, La literatura de género como reflejo de la experiencia de las mujeres latinoamericanas. Nos habla de tres problemas que son comunes a todas las mujeres de Latinoamérica, independientemente de sus posibles diferencias étnicas, sociales o culturales: el colonialismo (la violencia del conquistador), los feminicidios y la violencia de género en el núcleo familiar o en la pareja. Y para hacerlo, elige tres obras de tres autoras que no he leído. Pero la descripción que hace de la realidad de la mujer en Latinoamérica y los paralelismos e interpretaciones que su mirada nos descubre en esas tres obras son, sencillamente, desgarradores. De este artículo me llevo la determinación de leer más autoras latinoamericanas.

Y luego está la mirada filosófica de Teresa P. Mira de Echeverría. A partir de un cuento de Angélica Gorodischer, Los embriones del violeta, Teresa profundiza como solo ella sabe hacerlo en la cuestión de la otredad, proponiendo el «intercambio de miradas» para la creación de personajes. Y la conclusión que se extrae del cuento de Gorodischer es demoledora: los hombres reducen a las mujeres a «categorías», meras funciones como amante, madre, esposa, y eso es lo que son capaces de recrear. Pero eso no es lo que son las mujeres. Las mujeres que ellos perciben no existen, son meros arquetipos que ellos (o su acervo social) han construido en sus mentes. La única solución es que «se produzca el desocultamiento de lo femenino y la deconstrucción de la mujer-rol» Apabullante.

Los personajes, siempre los personajes

Toda una sección de Infiltradas está dedicada a la mujer como personaje. Como lectora de género fantástico, es una de las secciones que he encontrado más interesante y sobre la que más he reflexionado. El artículo que más me ha aportado es el de Enerio Dima: Tu princesa está en otro castillo, pero ahora se llama Mary Sue. Debo empezar reconociendo que no tenía ni idea de lo que era una Mary Sue. En este artículo la autora nos cuenta el origen del término y cómo su acepción original ha ido cambiando con el tiempo, hasta degenerar en un calificativo misógino y dañino para las autoras, sobre todo las más noveles. Sus argumentos me convencen. Sobre todo me ha parecido de una fuerza aplastante la comparación entre Rey, protagonista de la tercera trilogía de películas de la saga Star Wars y Luke y Anakin Skywalker. Demuestra sin lugar a dudas que existe esa animadversión inexplicable ante los personajes femeninos protagonistas. Probablemente (ojalá) estos ataques indiscriminados sean los últimos coletazos del machismo más rancio, ahora que las mujeres estamos conquistando espacios que antes eran exclusivamente masculinos. En cualquier caso, si el síndrome del impostor ya es bastante común entre las escritoras, desde luego no necesitan el síndrome de la Mary Sue. Eliminemos este término de nuestro lenguaje.

Sin embargo, algunas de las afirmaciones que se leen en el artículo me parecen demasiado categóricas, y quizás precisan cierta matización. Por ejemplo, refiriéndose a la descalificación de personajes tildándolos de Mary Sue: «Este sambenito cuelga sobre cualquier personaje femenino con protagonismo». Si bien parece innegable que se critica más a los personajes femeninos que a los masculinos, no podemos obviar las protagonistas inolvidables que nos ha dado la literatura fantástica, a las que creo que nunca se ha tachado de Mary Sues (y el que lo haga, se las verá conmigo). Así a bote pronto, se me ocurre la Eskarina de Ritos iguales, del Maestro Pratchett (de acuerdo, es un personaje femenino creado por un escritor varón, pero hay más), la Nicasia de La corte de los espejos, de Concha Perea, Cordelia Naismith, de la saga Vorkosigan de Lois McMaster Bujold o, más recientes, Ailsa Baradlig, de la saga Neimhaim de Aránzazu Serrano.y Essun, de la trilogía La tierra fragmentada de N. K. Jemisin. Y buscando activamente, o preguntando a la mente colmena, seguro que salen muchos más.

Y otra idea con la que, tal como está expresada (quizás debido a un exceso de entusiasmo), como mera lectora no puedo estar de acuerdo, es la reivindicación de los personajes Mary Sue (será la última vez que utilice este término para describirlos). Cito textualmente:

Las mujeres necesitamos conquistar ese espacio, necesitamos poder crear nuestros personajes planos, malos personajes, autoinsertos… Exactamente igual que los hombres han hecho siempre. Necesitamos ese margen de mediocridad, el poder escribir historias sin más objetivo que el de pasarlo bien y que nuestras lectoras se diviertan.

Enerio Dima: Tu princesa está en otro castillo pero ahora se llama Mary Sue

Por supuesto que quiero leer historias con protagonistas femeninas fuertes y que no sean estereotipos caducos de mujer. Por supuesto que quiero leer historias escritas por mujeres donde se reflejen sus (nuestras) inquietudes, intereses y realidades. Quiero mujeres protagonistas que salven el mundo pero, por favor, que sean capaces de despeinarse al hacerlo, o no me las creeré. Conste que con esto no pretendo recortar el derecho de ninguna autora a escribir lo que quiera y a crear sus personajes como más le gusten. Pero como lectora, no es eso lo que busco. Sobre este tema mis gustos y mi opinión están más cerca de la que expresa otra autora de Infiltradas, M.J. Sánchez, en su artículo sobre los estereotipos en los personajes femeninos:

Muchos creadores actuales, tanto hombres como mujeres, se lanzan a la escritura de obras aparentemente novedosas que, simplemente, dan la espalda a la tradición machista, y se concentran en generar nuevos personajes en situación de igualdad que por sí mismos son interesantes, pero descuidan otros elementos narrativos, de modo que crean obras que más allá de esos mismos personajes de nuevo cuño no ofrecen mucho más. No considero que este sea el camino.

M.J. Sánchez: Guerreras, brujas y princesas, which side of the fence are you on?

A modo de conclusión

Leyendo Infiltradas vemos por qué caminos ha discurrido la literatura de género desde una perspectiva de género. Vemos cuán invisibilizadas han estado las autoras y cuán criticados han sido sus personajes. Se nos muestra cómo las autoras de distintas tradiciones culturales han aprovechado las herramientas que la ciencia ficción, la fantasía, el terror y otros géneros híbridos les brindan para expresarse literariamente. También vemos que las mujeres como personajes han sufrido un encasillamiento injusto, acorde a los gustos y necesidades de una sociedad machista y patriarcal. Es decir, en Infiltradas están exhaustivamente descritos el pasado y el presente de la mujer en la literatura de género. En nuestras manos está escribir su futuro. Literalmente.

Comparte la entrada:


Artículos Relacionados

The following two tabs change content below.
Consuelo Abellán

Consuelo Abellán

Lectora compulsiva desde la más tierna infancia. Economista de profesión, investigadora ocasional y docente de vocación. Contacto en: consuelo@origencuantico.com
Consuelo Abellán

Latest posts by Consuelo Abellán (see all)

Deja una respuesta

Responsable Datos: Arkaitz Arteaga Elorriaga
Finalidad: enviarte un correo electrónico con información
Legitimación: tu consentimiento
Destinatarios: los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Alojared (proveedor de hosting de origencuantico.com con sede en Madrid) Ver política de Privacidad y en los servidores de Mailchimp en el caso de que te suscribas a la lista de correo (fuera de la UE). Ver política de privacidad de Mailchimp.
Derechos: podrás ejercer tus derechos, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos en viando una petición a través del Formulario de contacto de la web
Información adicional: Aviso legal y política de privacidad

Ciencia Ficción

Biopunk CiberPunk Ciencia Ficción Hard Distopía Narrativa Juvenil Poesía Space Opera SteamPunk Ucronía Weird

Narrativa Fantástica

Espada y brujería Fantasía Cotidiana Fantasía Épica Fantasía Histórica Fantasía Oscura GrimDark Narrativa juvenil Realismo Mágico Sword & Planet Weird

Terror

Gótico Horror Narrativa Juvenil Terror Fantástico Terror Realista Thriller Weird

Y más allá del Género

Narrativa Narrativa Histórica Novela Negra
Entrevistas Iniciativas Opinión Recomendaciones
Ignotus orgullosos en el #LeeOrgullo: 4: un horizonte multicolor.

En el mes del LeeOrgullo, opiniones de nuestros Ignotables Orgullosos sobre...

Ignotus orgullosos en el #LeeOrgullo: 3. De respeto, responsabilidad y tópicos

“Creo que, ante todo, es importante ver a las personas LGBT+...

Entrevista a Miriam Beizana para el #LeeOrgullo: “A veces escondemos lo que somos por temor a dañar a las demás personas o generar inseguridad.”

  Conocí a Miriam Beizana gracias a Carla de Café de...

Novedades Ofertas Premios
XX Aniversario de Matrix en El Palacio de la Prensa

El Palacio de la Prensa proyectará la versión remasterizada de Matrix...

Ganadores de los Premios Kelvin 505 (2019)

El fallo de los Premios Kelvin 505 en su edición de...

Novedades de Cazador de Ratas en julio

Tres novedades llenas de humor y parodia. Para reírse de todo...

Antología Ensayos Novelas Novelas Cortas Relatos Relatos Cortos
9/10
Lago negro de tus ojos: el horror y la locura

Una historia de horror, una crítica a la sociedad actual y...

Cubierta de montruosas
7/10
Monstruosas: femeninas y feas

Libro, audiolibro, recortable y cuentos monstruosos

Ayantek: una primera novela que no lo parece

Una exhibición de técnica narrativa nada frecuente en escritores noveles

Ciencia Ficción Narrativa Fantástica Terror Weird
La verdad está aquí dentro, de José María Maesa

José María Maesa continúa su historia en Origen Cuántico

El último viaje
“El último viaje”, de Mar Goizueta

Sin más, poneos las cálidas capas sobre los hombros, aseguradlas con...

“El nacimiento de un hombre de mar”, de Mar Goizueta

Hay historias que requieren ser contadas de una forma breve para...

Un cálido escalofrío.
Un cálido escalofrío: informe de disección
Sobre aprender a leer y acabar descubriendo el amor
Informe de disección: Éxodo (o como salvar a la reina) de David Luna
Tres ojos de bruja: informe de disección
Política de Seguridad
Política de privacidad
Origen
Ideario Origen Cuántico
Equipo Cuántico
Política de Cookies
Política de cookies
Editoriales y escritores/as
Editoriales y autores/as

Sois varias las editoriales y autores que os habéis interesado para...

Contacto
Contacto

Si quieres ponerte en contacto con Origen, rellena el formulario.  ...