Alta literatura y literatura juvenil: Nación, de Terry Pratchett.

Nación

Nación

 

DATOS DEL LIBRO

  • Autor: TERRY PRATCHETT
  • Edición: TIMUN MAS, 2010
  • Nº de páginas: 352 páginas
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788448038380
  • Fecha de lectura: Octubre 2010

 

 

A principios de la semana pasada, volví a ver en Twitter que algunos andaban molestos por lo que había dicho una escritora. El tuit de la discordia era este:

Está claro que su gran error está en creer que toda la literatura juvenil es fast-book, como si no existieran libros de tramas fáciles y personajes planos en otros géneros o para otras edades. No hace falta pensar mucho para nombrar unos cuantos libros para adultos más sencillos que un cromo porque, que un libro sea más o menos profundo, tenga más o menos calidad, depende del autor, de su capacidad o de su intención al escribir un libro y no del género al que se adscribe.

Sin embargo, hay un sinfín de géneros que se han visto denostados por los que se ponen el monóculo y reparten medallas de buena literatura. La ciencia ficción, la romántica, la erótica o la fantasía han sido y son considerados géneros menores, y también la “literatura femenina” entendida como un subgénero falto de calidad.

Estupideces, sinceramente.

Antes de seguir, quiero dejar clara una cosa. Me parece fantástico que las hordas tuiteras se echen sobre la escritora para hacerle ver que todo un género no es sinónimo de mala calidad. Sin embargo, no entiendo por qué había tantas mofas sobre el deseo de la mujer a escribir algo que dejara huella en lugar de un fast-book que la hiciera rica. Esto último me recuerda, sinceramente, a aquellos que se ríen porque fulanito paga impuestos en lugar de cobrar en negro.

Cada uno anhela lo que le da la gana y si una persona prefiere reconocimiento a comprarse un yate lo veo tan loable como lo contrario, y reírse de ello es intolerante y ombliguista.

Y que conste que yo quiero disfrutar de mi reconocimiento como escritora mientras surco las aguas cristalinas del caribe, bikini y chocolate en ristre, pagado todo por mis novelas.

Como segundo inciso, y siempre basándome en la teoría, se supone que la única diferencia entre una novela destinada al público juvenil y otra al público adulto no está en las tramas ni en los temas que se tratan, sino que se usa un lenguaje un poco más sencillo y que tiene profundidades de lectura más sencillas. Eso no significa que sea una obra mejor o peor.

Dicho esto, la intención de este post es demostrar, una vez más, que un libro juvenil o para jóvenes adultos, traducción literal del término anglosajón, puede ser una obra llena de matices, con personajes que dejan huella y reflexiones que te acompañen toda la vida. La intención de este post es hablar de Nación, de Terry Pratchett.

La sinopsis

Mau ha vivido un mes entero en la isla de los muchachos, donde debe abandonar su alma adolescente para conseguir una adulta, y, cuando está llegando a casa, un Tsunami arrasa su pequeña balsa y su aldea. Cuando despierta, descubre que la Nación ha desaparecido. Solo quedan los restos de todo aquello que amaba y una joven pálida y con calzones extraños cuyo barco, que debía llevarla a reencontrarse con su padre naufragara en su isla.

La noción, por Carla Campos

Mi opinión sobre La noción

La reseña

Cuando el libro llegó a mis manos, lo único que sabía de él era que no formaba parte del Mundodisco y que estaba catalogado como juvenil. Si os digo la verdad, no hice mucho caso a la categoría porque, bueno, es Pratchett. Esa es la única información que me importaba y el resto me parecía superflua.

Sin embargo, sí, sí que es un libro juvenil y creo que es importante remarcarlo. El propio autor, al final, en un capítulo que no forma parte de la historia y en el que se desnuda ante los lectores, nos explica que este libro contiene algunas enseñanzas dirigidas especialmente a los jóvenes y que es especial.

Y es cierto. Nación es, y lo digo de forma categórica y sabiendo que no me equivoco, consciente de que, si todo va bien, me quedan muchos libros por leer; repito, Nación es el libro más bonito que me voy a leer en mi vida.

Por muchas cosas que voy a intentar desgranar.

La primera es la temática. Este libro no tiene demasiadas tramas pero sí trata muchos temas que Pratchett consigue enlazar sin agobiar al lector. Por una parte, nos habla del abandono de la niñez, de la toma de unas responsabilidades que no se entienden pero que se aceptan por imitación, porque es lo que los dos chicos han visto en los adultos y que se sienten obligados a perpetuar, aunque todo su mundo se haya derrumbado y desaparecido a su alrededor. Por otro lado, tenemos la manera en la que trata la muerte, el terror que provoca, y su aceptación, cosa que nos hace pensar en el proceso de asimilación de Pratchett, que acababa de descubrir que tenía un tipo raro de Alzheimer, al escribir esta novela. No podemos olvidarnos del papel de la religión y la ciencia en la relación entre los dos personajes y, también, en la relación de los dos chicos con el mundo que les rodea. Y otros temas menores como el amor, el colonialismo voraz inglés y la monarquía.

Otra de las cosas que hace bello este libro son sus personajes. No hay nada como enfrentar a dos seres criados en dos ambientes totalmente distintos, uno en una isla remota en medio del océano y otra criada en la aristocracia inglesa, y la relación entre los dos. Más allá de las situaciones cómicas de dos culturas contrapuestas (una que iría desnuda a todas partes y otra que lleva enaguas hasta en las enaguas), la relación entre personajes es una excusa para exponernos alguno de los temas menores de la novela como la contraposición del papel de la religión y la importancia de la ciencia para el desarrollo de las civilizaciones o la aceptación de la muerte.

Las vivencias de los dos personajes se estructura de forma sencilla, con introducción, nudo y desenlace. No por eso es una libro simple, de la misma forma que sus tramas no son especialmente intrincadas. Sin embargo, no os puedo hablar más de ellas porque os daría una información que prefiero que descubráis cuando me hagáis caso y leáis el libro.

Por último, y lo que de verdad hace diferente a este libro, es su prosa. Sigue siendo un libro de Pratchett y siempre nos hará pensar a la vez que nos hace reír por su uso de la ironía y el sarcasmo. Sin embargo, Nación es algo más que voy a intentar definiros.

Hay una escena en la que Mau tiene una epifanía tan brutal, tanto por lo que está pasando como por lo bien escrita que está, que sientes que Pratchett tiene tu corazón en la mano y lo aprieta y lo retuerce para acelerarlo o pararlo a la vez que el de su protagonista y así hacer que sientas lo mismo que siente él. Y esa prosa es la manera que tiene el autor de darte a entender que vibra con lo que escribe y que eso que notas con cada palabra, esa emoción constante como la de una nota que nunca para de sonar y que solo percibes cuando desaparece o, en este caso, cuando cierras el libro es lo que sentía el autor cuando escribía. Es una conexión directa con el autor, algo que solo he sentido en este libro y que solo recordarlo me emociona.

Nación es como ese camafeo de la abuela que siempre ves en su joyero pero que nunca miras con detalle: no tiene la magia ni los diamantes que le supondría pertenecer a la saga del Mundodisco pero, cuando por fin te paras a admirarlo, compruebas que es una joya de arte escondida y, por unos segundos, sientes la tentación de quedártelo solo para ti, en una suerte de guiño cómplice entre el autor y tú. Sin embargo, Nación no merece ser atesorado en un joyero fuera de la vista de la gente. Nación es un regalo que Pratchett nos hizo en uno de los momentos, intuyo, más difíciles de toda su vida. Nación es el libro que hay que tener en la mesilla de noche para recordar para qué vale la pena vivir.

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11 Commentarios

  1. LJ Salart (@LJSalart) 23 enero, 2018
    • Origen 23 enero, 2018
    • Carla Campos 23 enero, 2018
  2. Cecilia 23 enero, 2018
    • Origen 23 enero, 2018
      • Carla Campos 23 enero, 2018
        • Origen 23 enero, 2018
    • Carla Campos 23 enero, 2018
  3. Javi R 23 enero, 2018
  4. mangrii 23 enero, 2018
  5. Consuelo Abellán 23 enero, 2018

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